Recuperar tu amor propio…

por KHARLYCKA.

Twitter: @kharlycka, Instagram: @kharlyca_cafeentre3

@cafeentre3

Las circunstancias de la vida y del destino nos llevan a experimentar diversas situaciones y de las cuales nos toca aprender por las buenas ó por las malas.

Tristemente las situaciones negativas nos hacen perder la confianza, la seguridad en nosotros mismos y en las personas que nos rodean, nos volvemos reservados, olvidamos tener fé y llegamos al grado de querer estar solos porque a veces es demasiado complicado soportar más fracasos.

Profesionalmente y personalmente se pueden vivir situaciones tóxicas que nos orillan a perder nuestra esencia, olvidamos que podemos ser fuertes y capaces de reconstruirnos a pesar de que nos partieron la madre y nuestro corazón esté triturado en mil pedacitos.

Los pretextos para recuperar el amor propio deben desecharse, ya que estar en armonía con nosotros mismos es fundamental… eso nos ayudará a estar bien con quienes nos rodean.

VALORAR QUIENES SOMOS Y LO QUE HACEMOS…eso es el amor propio…valorar nuestras fortalezas, nuestras capacidades, y al mismo tiempo nuestras debilidades…obviamente el amor propio siempre estará en nuestras manos y no es manos de alguien más, ya que siempre será más importante nuestro propio critero y no la opinión de los demás.

– Debemos aprender a conocernos a nosotros mismos...a veces no hemos sido tratados como merecemos, permitiendo situaciones y guardando silencio ante ello, además de nos preocupamos demasiado por los demás sin poner atención en uno mismo.

– Cuidarse a uno mismo...hacer ejercicio, alimentarse sanamente, procurar dormir las horas adecuadas, realizar nuestras actividades favoritas y mantener relaciones sociales saludables, alejandote de personas tóxicas, ya que ese tipo de personas destruyen tu amor propio…simplemente debes cuidar de tí mismo, amarte y respetarte.

– Hacer lo que te funciona bien...no debes hacer lo que quieres, ni sigas modas, porque no siempre todo sale perfecto y no siempre es lo mejor para tí.

– Procurar que tu diálogo interno sea saludable…permitiste que te lastimaran, te humillaran, te maltrataran, que puedes llegar a creer que no vales nada ó que no sirves para nada…debes decretar que eres valioso, que eres importante.

– Establecer límites…te ayudará a sentirte mejor contigo mismo, para saber hasta donde pueden llegar contigo y hasta donde NO deberían excederse…no tiene nada de malo decir “NO” a algo que no deseas hacer ó que te puede perjudicar.

– Evitar amargarte... sentir enojo contra la vida, sentir frustración contra el engaño, sentir dolor porque alguien te abandonó sin darte explicaciones… deja de tirarle mierda a las personas y libérate avanzando en tu camino.

No pierdas la fé ni ignores la señales que la vida te ofrece.

Al final del día, debemos dejar de poner pretextos de que estamos rotos, afectados, lastimados…debemos ponernos las pilas para reconstruirnos de aquellos pedacitos que nos quedaron funcionales y reinventarnos para ser la mejor versión de nosotros mismos, siendo amorosos, respetuosos, agradecidos y funcionales dejando detrás el pasado con todo y los personajes y situaciones que nos dejaron mal… eso ya se fué, ya pasó y no regresará, es imposible cambiar las cosas…solo debemos reaprender a ser mejores seres humanos y amar con libertad y responsabilidad, y evitar rechazar a quienes nos aman incondicionalmente.

El efecto de los secretos…

por KHARLYCKA.

(Facebook: Kharlycka, Instagram: @kharlycka, Twitter: @kharlycka)

Las relaciones humanas usualmente se construyen con la solidez de varios factores como el respeto, la confianza, la tolerancia, el amor y la honestidad.

Aunque en muchas ocasiones las personas tenemos un hábito que podemos sentir hasta cierto punto lógico y coherente: LOS SECRETOS.

¿De qué manera un secreto puede afectar nuestras vidas? Los secretos pueden comenzar como una inofensiva bola de nieve que con el paso del tiempo se nos sale de control hasta convertirse en una aterradora avalancha que puede arrasar todo a su paso.

Muchos secretos puede tener diferentes dimensiones…desde los más inocentes y simpáticos, hasta los más escalofriantes y terribles.

Los miedos para protegernos, evitar sermones y sobre todo, conservar a alguien amado a costa de ciertas verdades, motivan a las personas a cerrar la boca ante situaciones que pueden llevarlos al límite.

“Lo hice porque tenía miedo a perderte”... es una frase muy común al justificar ciertos secretos que duelen y lastiman la confianza, y la transparencia en las verdades siempre se complica a medida que el tiempo corre.

Nadie tiene la autoridad moral para decidir si un secreto retiene a alguien solo por el miedo de hablar…es peor enterarse a destiempo ó por medio de terceras personas ya que la crisis de la realidad nos arrancarán lágrimas de dolor y sufrimiento.

Se debe valorar la dimensión de el “secreto” que pueda detonar reacciones en tus emociones…personalmente, acepto que los secretos son inevitables en ocasiones, muchas veces como modo de supervivencia si es que esas verdades amenazan con algo doloroso e intenso.

Debemos aplicar nuestro criterio y nuestra inteligencia emocional para valorar que tanto nos pueden pegar los secretos que otras personas guardan y que nos convierten en ciegos momentáneos de una verdad que puede ser positiva o negativa.

¿Seriamos capaces de perdonar un secreto? ¿Podríamos conciliar el sueño sabiendo la verdad de algo que ocultas ó te ocultaron? Yo aún sigo cuestionandome eso…si es un secreto difícil es duro, es decepcionante, es fuerte, es traumático y es triste…pero al mismo tiempo el deshacernos de un secreto puede hacernos libres para siempre…

Es imposible descifrar cuantos secretos puede guardar una persona, en promedio se pueden ocultar 13 secretos de los cuales 5 jamás serán contados…y a la larga el ocultar secretos puede afectar la salud emocional y física, cuyos daños negativos conducen al sentimiento de culpa.

Los secretos en resumidas cuentas rompen la madre. ..Tal cual.