Muy dulcero?

Por: Bian 🙂

Los dulces te alegran la vida, te ponen activo, es decir..te dan energía, además necesitamos glucosa, ya que es parte de nuestra salud. Los dulces mejoran nuestro humor, pues al comerlo la feniletilamina que contiene hacen que nuestro cerebro secrete serotonina y endorfinas, que nos producen sensación de bienestar.

En los dulces el contenido de polifenoles previene la aterosclerosis, una enfermedad que provoca una reacción inflamatoria. Los dulces además de todo nos proporcionan una satisfacción de antojos que se le presentan al ser humano en cualquier etapa o tiempo de su vida.

Las desventajas que puede tener el comer dulces es el abuso de ellos y pueden traer consecuencias sobre la salud de la población infantil y juvenil. La elevada concentración de azúcares simple que presentan dichos alimentos favorece la aparición de caries, ocasiona problemas de exceso de peso, aumenta el riesgo de desarrollo de diabetes en la edad adulta y contribuye a reducir la concentración de nutrientes de la dieta, por lo que aumenta la probabilidad de deficiencias nutricionales. En general, estos alimentos pueden considerarse fuente de calorías vacías ya que apenas aporta otros nutrientes.

En el pasado y en la actualidad, comer dulces es verdaderamente delicioso, además de que se pueden disfrutar en compañía o simplemente por consentir el puro antojo, lo mejor es que consumirlos siempre hace que nuestros momentos sean más especiales.

Consumir dulces, nos produce una sensación fascinante. Podemos disfrutar e imaginar el sabor mucho antes de probarlo, evaluando desde sus colores, formas, aromas, texturas y cerramos con los sabores tan variados e irresistibles.

Podemos encontrar gran variedad de dulces en el mercado como chocolates, gomitas, galletas, caramelos, bombones, etc.

Los que me leen estoy segura que una vez en su vida si han comido dulces y los han disfrutado..muchos por cuidarse quizás los han dejado de consumir..pero no hay nada mas exquisito que sentir en el paladar un rico dulce y saborearlo.

Se vale comerlos pero con medida..y lo mejor de todo es que las edades no importan, desde pequeños hasta adultos podemos darnos ese gusto tan peculiar.

Contemplar tu postre favorito, altera tu mente y tu cuerpo de manera positiva.

No hay que sentir culpa, realmente estamos haciendo algo bueno para nuestro cuerpo, siempre y cuando se haga con medida y tomar precausiones como ir al doctor y al dentista…nunca esta de más!!