Por: Bian 🙂
@cafeentre3 #cafeentre3
Cuidado!! porque aunque exista Amor, hay parejas en las que se producen dinámicas realmente peligrosas, y que pueden rozar el maltrato psicológico.

Esas relaciones en las que por lo menos un integrante de la relación tiene comportamientos y actitudes totalmente impropias, que pueden llegar a suponer una situación de vulnerabilidad psicológica y emocional para la otra persona.
Y a pesar de que familiares y amigos puedan advertirnos de que algunas cosas que estamos soportando simplemente no son de recibo, podemos seguir con los ojos vendados.

Cuando hablamos de relaciones tóxicas lo primero que se nos viene a la mente es una mala gestión emocional de pareja, pero en realidad este tipo de relaciones se dan en cualquier ámbito social, como puede ser el de una amistad o el familiar. Se trata de relaciones que enganchan, es una red negativa de la cual luego no se puede salir y se vuelve adictiva.
Si a ratos preferirías no estar con esa persona porque te hace sentir mal, porque tu vibración cambia, porque te alteras hasta puntos que nunca creíste llegar, si te sientes manipulado cuando utiliza los sentimientos de culpa, sarcasmo o ironía para contradecirte, si sientes que no mereces ese trato, pero no pones fin..estás atrapado en una relación tóxica.

Se trata de una relación donde una o ambas partes sufren, más que gozar, por el hecho de estar juntos. Están sometidos a un gran desgaste emocional con el objetivo de convencerse a ellos mismos que pueden salvar esta unión.
Al tratar de acomodarnos a la otra persona lo que hacemos es desvirtuar la realidad. Nos convencemos a nosotros mismos que si no mostramos malestar sobre ciertos aspectos que nos incomodan, evitaremos una nueva confrontación. Pero muchas veces por todo eso nos llegamos a enfermar física y emocionalmente. No olvidemos que la represión emocional provoca ansiedad y estrés.

Por otro lado empiezan los problemas de comunicación, si no nos mostramos como somos, ¿cómo nos van a entender los demás?, por lo que todo este conjunto de malestares acaban pasándonos factura.
Las razones por las que podemos mantener una relación tóxica pueden ser muy diversas…
Baja Autoestima
Creer que somos la solución a sus problemas
Yo soy la víctima en esta historia
Dependencia emocional
Miedo a quedarse solo
Miedo a lo que está por venir

¿Cómo gestionar una relación así?
Trabajando la autoestima, estableciendo límites al malestar y aprendiendo a comunicarse adecuadamente.
Una cosa está clara, el amor no es malestar, ni dependencia, ni miedo, es libertad y satisfacción. Si no sentimos eso, entonces no es amor.

