por Kharlycka.

Erase una vez una chica que quiso tener un novio a larga distancia…
Bueno, la verdad no buscaba tener un galán radicando en tierras lejanas, pero igual la locura del amor la llevó a aceptar tan tremendo disparate…ya saben, pensar en la persona más de la cuenta, sentir maripositas revolotear, la ansiedad de ver a alguien más de lo normal, extrañarle tanto…aunque no contabas con el pequeño detalle de vivir lejos de su persona favorita, ya sea en otra ciudad ó en otro país.
Pero si de por si el amor ya es una locura total…difícil de entender pero fácil de sentir.
Se necesita el contacto de su piel…se necesitan sus besos y sus abrazos, es indispensable poder entregarse mutuamente lo mejor de ambos viéndose a los ojos con la seguridad de que aun a lo lejos se puede sobrevivir el uno sin el otro.
De acuerdo a expertos, “la distancia ayuda a reforzar la confianza, a disfrutar de las largas conversaciones por teléfono y ayuda a incrementar el ingenio, las ganas de sorprender a la otra persona en el momento que se vuelvan a encontrar”.

La neta es un verdadero desafío amar y ser amados a miles de kilómetros…¿cómo se logra sobrellevar tantas ganas de extrañar sin morir en el intento?
La meta de reecontrarse y abrazarse sin final es una promesa escrita en el aire, haciendo que la espera de dicho instante no enloquezca a los tortolitos enamorados.
La tristeza por la ausencia física del ser amado no es un asunto fácil, no todos tienen la valentía y la paciencia de llegar al momento deseado, y mucho menos tienen la seguridad de luchar por alguien en estos días, la gente vive como puede y como quiere dejando la idea de que el amor lo puede y lo vale… (si, Disney, arruinaste nuestras vidas con el “y fueron felices para siempre”…el amor a larga distancia está del carajo)

Si, si, ya sabemos que la tecnología está de nuestro lado al suavizar la espera, entre las redes sociales, aunque el whatsapp es lo máximo…¡Y QUE ME DICEN DEL FACETIME!… la neta es el mejor invento del hombre blanco para aguantar un día a la vez sin sentir que quieres teletransportarte llorando por los rincones ni cortarte las venas con galletas de animalitos.
Lo lindo del asunto es forjar una complicidad con el ser amado…sinceridad ante todo, evitando secretos ni falsas promesas, ya que la distancia es un catalizador que te puede acercar o te puede alejar sin remedio alguno.
Sin duda, un “Te amo “ de buenos días y de buenas noches siempre te llevará al destino deseado de tu corazón.
Y lo más romántico del asunto…es que alguien piensa en tí a la distancia y que no se raja en el intento.


