Por: Heidy.

Cuida tus palabras, que gran frase, pero a veces es difícil de controlar más si estás enojado, frustrado, decepcionado, pero eso no te da derecho de lastimar a las personas en ocasiones a ti mismo.
Mucha gente creé que ser honesto al hablar es lo mejor que puede existir ya que no tratan de esconder lo que realmente piensan o sienten, pero hay un detalle del que no se han dado cuenta NO TIENEN EMPATÍA y su EGO es mucho más grande que ellos y no es justo porque no saben el daño que pueden llegar a causar sus palabras, a veces es irremediable y con pedir perdón no se arreglan las cosas, como dice la frase “Duelen y dejan más heridas las palabras, que un golpe”.

Todos debemos de pensar antes de hablar, porque si no tenemos nada bueno que decir de otras personas es mejor quedarnos callados y poner un filtro cuando sea necesario, porque no es necesario herir para hacer valer su opinion acerca de cualquier tema. Seamos cuidadosos.

Ahora va el otro lado de la moneda, Cuándo es bueno hablar? Es simple! Cuando tengas algo bueno que decir, como un consejo de corazón, cuando sepas que tu opinión será constructiva, cuando puedas hacer sentir bien a la otra persona, cuando ayudes a los demás. Ahí en esos momentos y situaciones, seamos EMPÁTICOS.
También hay que tener cuidado en como nos hablamos a nosotros mismos, porque es como vemos nuestra realidad, autoestima, valor, la mayoría de las palabras que nos decimos o pensamos de nosotros mismos, define nuestras acciones o destino, encaminado al éxito, amor propio o nos lleva a la frustración, enojo y nos bloquea el camino para sentirnos bien.

Así que cuidemos nuestras palabras, porque tienen un impacto muy grande en las personas, en nosotros mismos, se inteligente y amable, coloca algunos filtros antes de hablar porque con ellas puedes construir o destruir, si estas enojado, mejor retírate y relájate, así tendrás tiempo de pensar en cómo vas a dar tu punto de vista, cuando te veas en el espejo, siempre di palabras bonitas hacia tu persona, nadie más te puede querer más que TÚ mismo, se amable. Y recuerda que cuando no tengas nada bueno que decir de alguien mejor reserva tu comentario, ya que puede dañar tú imagen y destruir relaciones con amigos o familiares.

Se empático, vive ligero, sin tanto drama, ni preocupación por tus actos.




