Por: Bian 🙂
SOLAMENTE DOS LEGADOS DURADEROS PODEMOS ASPIRAR A DEJAR A NUESTROS HIJOS..UNO RAICES..EL OTRO ALAS!

Asumir que los hijos se hacen mayores no es una tarea sencilla. Por un lado estamos felices por su independencia y por el otro nos sentimos tristes porque ya no nos necesitan.
Cuantos aquí son padres y cada día vemos el crecimiento de nuestros hijos..así como el tiempo se va como agua, así también los hijos crecen de una forma inesperada que en un abrir y cerrar de ojos vemos a ese bebito que tuvimos en nuestros brazos convertido en un adolescente! Y muchas veces duele aceptarlo, porque nunca dejaremos de ver a nuestros hijos como nuestros chiquitos o bebés.
Pero así es la ley de la vida y debemos aprender que el tiempo pasa y cada vez son más autónomos y despegados.

Nosotros como padres siempre vamos a preferir que nuestros hijos se queden pequeños, que nos necesiten todo el tiempo y que sus principales problemas sean atarse los cordones de los zapatos o que se rompa su juguete favorito.
Debemos aceptar que los hijos crecen. Dejan de ser niños para convertirse en adolescentes y luego en adultos. Cuando esto sucede, es normal que se vayan de casa y mas adelante formar una familia. Y nosotros como padres debemos estar preparados y claro que nos dará gusto que quieran irse de casa pero también nos angustiaremos. Es una prueba muy fuerte que debemos sobrellevar de la mejor manera.

Estar preparado para este momento puede reducir bastante el llamado síndrome del nido vacío. No muchos padres entrenan para cuando sus hijos abandonen el hogar, porque en su interior esperan que eso no suceda nunca.
No debemos tomar esta etapa como algo negativo ni angustiante, sino todo lo contrario.
Cuando los hijos crecen y se van..no nos queda mas que seguir echandole ganas y darnos la posibilidad de viajar más, hacer actividades que antes no hacíamos, disfrutar más a la pareja, tener más libertad en muchos aspectos. Al principio será complicado porque se tendrá uno que acostumbrar a ya no ver a los hijos como antes. Pero vendrán también oportunidades de hacer muchas cosas.

Nuestros hijos se están abriendo camino y forjando su propio destino, tal y como nos sucedió a nosotros algunos años atrás.
SIEMPRE HAY UN MOMENTO PARA MARCHAR, AUNQUE NO HAYA UN LUGAR A DONDE IR. DEJA QUE TUS HIJOS CREZCAN Y ASUMAN SU PROPIA VIDA, LA SOLEDAD NO ES MOTIVO PARA IMPEDIR QUE UN HIJO LLEGUE TAN LEJOS COMO PUEDE HACERLO.

Es cierto, los hijos crecen, se van y te dejan sola…Pero si los educaste bien, les diste valores y los enseñaste a amar, a respetar y a tener buen corazón entonces hiciste un buen trabajo y en tu corazón sabes que serán hombres y mujeres de bien donde quiera que se encuentren.

DISFRUTÉMOSLOS!!!





