
Por: Heidy
El adaptarse a un cambio de vida algunas veces no resulta tan sencillo, sobre todo si tenemos resistencia al cambio por temor a lo que vendrá más adelante.
Y creo que es muy válido hasta cierto punto, sentir ese nerviosismo, esa sensación de que si la decisión que estás tomando fué buena?, vas a ser feliz?, realmente cambiamos nuestra vida para bien? etc.. mil preguntas en la cabeza que nada más nos atormentan, aunque hayamos analizado la situación tiempo atrás, esos momentos de incertidumbre, de perder nuestra seguridad, tanto económica o de pertenecer a un lugar, la vida siempre nos pone obstáculos enfrente, y debemos de recordar que nada es perfecto, nada es seguro y tenemos que encontrar la manera de afrontarlos con entereza, con ganas de salir adelante, agarrar al toro por los cuernos.

Lo que podemos hacer es enfocarnos en lo positivo que puede ser tener un cambio en nuestra vida, en las nuevas oportunidades que se nos presenten, no sabemos que hay mas allá de nuestra nariz, debemos ser fuertes y decir aquí te voy, porque los cambios normalmente nos sacuden, nos hacen crecer, nos sacan de nuestra zona de confort, nos enseña que todo cambia y todo se transforma, y que no podemos vivir de una manera en que tengamos el control de todo lo que nos haga sentir seguros, el cambio es necesario y más aún sabiendo que la vida te ofrece oportunidades para estar mejor.
Porque lo queramos o no, llega un momento en nuestra vida que todo se vuelve monótono, rutinario, ya no te sientes feliz con la vida que llevas, y si, nos tiemblan las piernas y nuestra mente se vuelve en contra de nosotros mismos ya que los pensamientos catastróficos aparecen, es en ese momento cuando debemos de reaccionar y cambiar el chip o darle la vuelta a la tortilla, para que no nos entre ese pánico de movernos y empecemos a sabotearnos, mi mamá dice que todo tiene que suceder en el tiempo y momento que es necesario, y sí tiene razón, porque algunas veces buscas y anhelas que llegue un cambio a tu vida y pero cuando llega te paralizas, así que a cambiar nuestra mentalidad y mirar hacia un futuro mejor.

Cabe mencionar que existen algunas personas que se adaptan fácilmente al cambio, es más éstas buscan el cambio, moverse continuamente para poder experimentar, crecer, conocer nuevas ciudades, países,etc… El cambio para ellos no es nada que les quite el sueño, y pienso que hay que aprender de estas personas a lanzarse con todo y confiar en que podemos hacerlo, que nada es imposible… sólo que algunas veces nos limitamos por simple seguridad y control de saber que todo esta bien y en calma. (zona de confort)

Así que saquemos lo positivo de esto; el aceptar el cambio generará más confianza en el paso que estás dando, te dará ese motivo y sentir de que todo irá bien, lo asimilarás de manera diferente, las situaciones en nuestra cabeza se vuelven más claras, aprendes a fluir y no luchar contra la marea, intenta mantener la calma y analiza de una manera objetiva la situación, los pros y contras de todo lo que conlleva este movimiento en tu vida, trata de hacer una planeación de tus objetivos pero no te quiebres la cabeza imaginando un futuro tormentoso, intenta pensar que todo va a fluir, no hay que tenerle miedo a la vida y a lo desconocido, siempre tenemos que tener el propósito de mantenernos positivos y disfrutar el día a día, trata de enfocarte y visualizar tu proceso, para que de esta manera, no se genere un estrés innecesario en tu vida.

Si estas en una situación en que la vida te exige hacer un cambio, no tengas miedo, la vida te esta ofreciendo nuevas oportunidades para estar mejor, así que ve por ellas, recuerda que “no hay nada permanente, excepto el cambio”- Heráclito. La vida es un sube y baja, hay que aprender a lidiar con esta montaña rusa de situaciones, obstáculos, que nos brinda la vida y hacer que los momentos de felicidad sean más que las angustias e inseguridades.

Animo!! Tú puedes!! Fluye con la vida, no te resistas.
Café entre 3
Síguenos: FACEBOOK e INSTAGRAM




