
por KHARLYCKA.
Twitter: @kharlycka, Instagram: @kharlycka
Abrazar es uno de los placeres más hermosos y saludables que realiza el ser humano…el contacto, el sentir el afecto, el calor corporal y la sensación de alivio al recibir un abrazo sincero es algo que es imposible de describir.
Los seres humanos necesitamos contacto…es parte de nuestra naturaleza, el sentir que la persona que nos provoca amor ó afecto nos corresponde y por consiguiente, tener una gran conexión que al crecer día a día nos brinda confianza y seguridad.
Obviamente existe gente necesitada de mucho afecto, pero también hay muchas personas que son poco afectuosas y secas en sus demostraciones de cariño, por lo cual un abrazo se convierte en algo a lo que no están acostumbrados y prefieren evitar a toda costa.

¿Acaso han pensado en los beneficios que un simple y sencillo abrazo puede dar?
- Disminuye el estrés
- La presión arterial se normaliza
- Sientes seguridad, apoyo y protección
- Liberas la hormona llamada oxitocina (relacionada con el placer y relaciones emocionales, aunque obviamente solo sucederá cuando la persona que abrazas te produce amor ó afecto sincero)
- Irradias energía positiva
- Podemos mejorar nuestra memoria
- Nuestro estado anímico mejora y los miedos se alejan
En éstos días complicados donde las personas debemos practicar el distanciamiento social y mantenernos aislados de nuestros semejantes debido al temor por contagios y daños a nuestra salud, nos lleva a evocar esas épocas donde eramos libres para abrazar y sentir el contacto de las personas que más apreciamos en el mundo, ya sean nuestros amigos, parejas y familiares.

Muchas veces al dar un abrazo, las palabras no son necesarias y llegamos a experimentar un nivel de armonía extraordinario.
Los seres humanos somos de contacto…desde antes de nacer, sentimos a nuestras madres…y al crecer, al formar lazos con gente que amamos, que nos inspira respeto, admiración y confianza, es importante poder tener esa conexión que desafortunadamente en estos días sustituimos por saludos lejanos, como de codo a codo, un fruncido de cejas, quizá un “hola” de lejitos por miedo a contagiarte, y ya de plano, mejor optar por enviar mensajes de texto, llamadas telefónicas y video llamadas.

Espero que en un futuro cercano se vuelva a lograr ese contacto cálido que todos necesitamos y que hasta ahora valoramos porque ya no lo poseemos…el poder de un abrazo.

