
Muchos dicen que es la voz del alma, del espíritu, la que sale en momentos no planeados, pero la escuchamos y sentimos como si fuera un decreto.
En México es comúnmente conocida como “corazonada”, esas vocecitas que escuchas marcando una alternativa, camino, planteamiento que sale de la nada y se conecta con el sistema nervioso para hacerte saber lo que tienes que hacer, se manifiesta en el estómago, se te eriza la piel, te late el corazón a mil. Recuerda que el cuerpo no se equivoca y la intuición trabaja con éste, para hacerse notar.

La intuición es la que nos dice que hacer pero nunca nos explica el porqué, es el superpoder de los seres humanos, pero pocos lo desarrollamos y sentimos, debido a que nos enfocamos en actuar de manera lógica y calculadora porque pensamos que así todo funciona de una manera perfecta y da el resultado planeado. Pero cuando nos detenemos unos segundos en relax, ese superpoder sale y nos hace cambiar de ruta o simplemente sentimos que encontramos el hilo negro del asunto que nos tenía un poco perturbados, algunas veces el sentir esa intuición ha ayudado a mucha gente a librarse de un accidente físico, (extraño no?) pero suele suceder, en esos segundos de relajación nos cambia la perspectiva y nos indica el camino a seguir en cualquier situación.

Estudios afirman que las mujeres por naturaleza tienen ese superpoder muy sensible y alerta son las que usan más la intuición al momento de actuar. Especialmente si tienen un lazo afectivo con alguien, (hijos, familia, amigos) Tienen ese sexto sentido que les dice que las cosas no van bien o simplemente solucionan sus problemas trabajando en conjunto cerebro & intuición. En cambio la mayoría de hombres por naturaleza son más lógicos y sistemáticos, algunas veces sienten la corazonada pero deciden no seguirla porque es algo que no tiene la seguridad de que resulte como esta planeado. Pero en algún momento la intuición te dice “TE LO DIJE” y es cuando nos decimos “LO SABÍA”.

Para que esto no nos suceda, seamos abiertos a escuchar esas voces que nos llegan de la nada, la mayoría de las veces la intuición no se equivoca, te libra de muchas cosas que no son buenas para ti y te brinda consejos certeros sin que los hayas pedido.
Escucha y siente a tu cuerpo, es lo mejor que podemos hacer.
Por: Heidy.
